sábado, 27 de diciembre de 2014

AZUCENA

AZUCENA, EDICIONES TORAY, S. A., BARCELONA, 1950 - 02-VII-1971
COLECCIÓN NUMERADA - CUADERNO DE HISTORIETAS
Título facial: COLECCIÓN AZUCENA (números 1 a 509) / AZUCENA (números 510 a 1215)
Calificación: REVISTA JUVENIL FEMENINA (números 504 al 1001) / PUBLICACIÓN JUVENIL FEMENINA (números 1002 al 1215)
Formato: CUADERNO     Periodicidad: Semanal
Encuadernac.: GRAPA     Edición: PRIMERA
Dimensiones: 16 x 22 cm.     PVP: 1/1,50/2 pts.
Números: 1215     Extras: 16
Numeración: 1 a 1215
Páginas: 12
Idiomas: Editado en castellano.
Temática: FEMENINO, Infantil
Géneros: FANTASÍA, Romántico
Ligada a : AZUCENA (TORAY, 1958) -REEDICION-
AZUCENA (TORAY, 1950)
 Portada del número 276
© 1950 EDICIONES TORAY, S. A., sus diseñadores e ilustradores. 
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Cuadernos grapados de 12 páginas en blanco y negro excepto la cubierta, a color, y la contracubierta, a una tinta.
El diseño de portada se mantuvo casi invariable durante cerca de un millar de números, con la ilustración de portada envuelta en un marco de figuras doradas y líneas negras. Desde el número 954 el marco fue sustituido por una simple banda vertical en el margen izquierdo. La editorial haría referencia a este cambio en una nota incidental publicada en la segunda página de cubiertas del número 1100:

"Como puedes comprobar, AZUCENA va por el número mil cien, pero modernizada y concebida como ahora está, sólo desde el 954. Si deseas ejemplares, manda su importe en dinero o sellos, más tres pesetas por gastos de envío, y los recibirás en tu domicilio".
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Nota aclaratoria
Aunque por razones de catalogación hemos considerado tres colecciones con el mismo título, Azucena, en realidad se trató de una única colección que se publicó de manera continua desde 1946 a 1971, con un total de 1.215 números más 20 extraordinarios y muchos números variantes por diversas razones, sobre todo por ser reediciones que no coincidían en contenidos con los números originales. Por eso distinguimos tres "colecciones" para tratar de ordenar el caos que supondría contar todos los títulos en una sola:
  1. Azucena de 1946 a 1950. Esta colección abarcaría todos los títulos que comenzaron a editarse sin numerar y se describe con más detalle en su ficha.
  2. Azucena de 1950 a 1971. Colección que se describe en esta ficha. Continuaría el orden establecido en los últimos números de la colección anterior, que ya venían numerados, y luego se completaría con la reedición de los primeros números que realizó Toray a partir de 1951. Lo que ocurríó con esta primera reedición es que el editor perdió bastantes originales de la que hemos considerado primera colección y reeditó los títulos en orden distinto y algunos de ellos con diferentes historietas, o con la misma historieta realizada de nuevo por otros autores. Hay que hacer constar que la conocida por muchos coleccionistas como la colección Azucena de 1948 es ésta, que establecemos arbitrariamente como iniciada realmente en 1950, aunque, como ya hemos explicado, se trata de una única colección iniciada en 1946.
  3. Reedición de Azucena de 1958. Aunque nos queda por determinar si realmente comenzó en ese año, hemos optado por mantener esta reedición también como colección aparte, pues de nuevo hubo números que no coincidieron en contenidos ni títulos con los de las ediciones anteriores.
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COMENTARIOS
En 1957, cuando se llevaban publicados algo más de 450 números, la editorial decidió reeditar los números atrasados empezando desde el número 1. Si esta reedición hubiese sido idéntica (salvo los lógicos cambios de PVP y los contenidos publicitarios que pudiesen contener las contraportadas) sus números se considerarían variantes de la colección. Sin embargo no fue así: los contenidos no fueron siempre coincidentes, de forma que podemos encontrarnos un número reeditado cuya portada y contenido no se corresponden con los de ese mismo número en su edición original.
Es por ello que hemos decidido catalogarlos de forma independiente bajo la denominación: AZUCENA (TORAY, 1957) -REEDICIÓN-
Se reeditaron 486 números o máa.


Para saber mas sobre la Colecccion Azucena, una lectura muy recomendable encontrada en este magnifico enlace:

http://tebeosbajosospecha.blogspot.com.es/2012/04/azucena-1946.html 


 Fueron numerosas las cabeceras del tebeo autóctono basadas en el cuanto popular o de hadas. De entre todas ellas, Azucena ha sido sin duda la más popular y longeva de todas ellas. Un fenómeno social que se extendió a lo largo de 1.350 ejemplares entre la primera edición (1945) y la segunda (1948); o lo que es lo mismo, veintiséis años en los quioscos. A principios de los años cincuenta la cabecera llegó editar 600.000 ejemplares por entrega.
En un principio Toray definió la colección con la apostilla “Cuento de Hadas”, sin más. Pero esa carencia de logotipo o anagrama inicial duró tan sólo unas cuantas entregas y pocos números después hacía su aparición el famoso logotipo del hada encerrada en un círculo con la leyenda Colección Azucena.
La evolución de Azucena fue más que notable: desde los primeros relatos, algo candorosos, hasta las dulzonas y, por qué no de decirlo, deliciosas narraciones protagonizadas por hadas, príncipes y princesas repletas de hechizos y encantamientos. Luego llegaría el turno del relato romántico. Incluso de las chicas ye-yé. Pero, para ese entonces, la cabecera ya había perdido su aura inicial. O nosotros la candidez de aquellos primeros años. 
Cuatro cuadernos de diferentes etapas de la colección
Entre el primero y el último hay 25 años de diferencia

La ilustradora Rosa Galcerán fue el alma máter, la persona que le puso cara y ojos a la colección, hasta el punto de que hoy día es imposible disociar esta cabecera de la fisonomía y personalidad gestual de sus personajes. Avanzada la colección llegaron otras féminas, excelentes también: María Pascual y Carme Barberá, entre otras. Pero el carácter gráfico de Azucena siempre estará asociado a quien más y mejor hizo por ella. Y esa fue Rosa Galcerán. Aunque conviene recordar otros destacados autores que participaron de los primeros cuadernos: Antonio Ayné, principalmente y, en menor medida, Pedro Alférez. Deliciosos también.
Cuaderno de la primera etapa creación de Pedro Alférez
El último ejemplar se publicó el 2 de julio de 1971, con un texto de la dirección dirigido a las lectoras que finalizaba así: “Sólo nos resta desear que si Azucena os ha dejado un buen sabor en vuestra juventud, que esto perdure a lo largo de toda vuestra vida y os ayude en lo posible a alcanzar un día eso llamado felicidad”. Premonitorio, al menos para muchas lectoras que hoy siguen añorando al príncipe de sus sueños.
1350 cuadernos, más algunas reimpresiones, que las hubo, mas los números extraordinarios y los almanaques, dan para contar y no parar. Pero aquí no voy a entrar en más detalles. Lo que sí hago es recomendarles que visiten la Web de Tebeosfera y vean el excelente y detallado análisis llevado a  cabo por este impagable ciberespacio de tebeos.   
Cuaderno núm. 2, cuando Azucena aún no era referenciada como tal
Dibujos de Rosa Galcerán 

Portada del cuaderno núm. 37 de la primera edición
Dibujos de Rosa Galcerán
Números ordinarios
LA FLAUTA MAGICA (77) LOS ANTOJOS DE ARLINA (185)


Números extraordinarios
ALMANAQUE 1964 (16) ALMANAQUE 1954 (6)


Números variantes
LAS CUATRO HADAS (8) LA ESTRELLA DE LA TARDE (7)
Muestras

Primera logoforma de la colección Segunda logoforma de la colección
Tercera logoforma de la colección Cuarta logoforma de la colección
Contraportada del nº 218 con cupón para obtener las tapas para encuadernar la colección Contraportada del número 465 donde se anuncia la reedición de los primeros números de la colección
Contraportada del nº 947 con publicidad de otras colecciones de la editorial Contraportada del nº 1170 conteniendo la sección "Moda Joven"
Página interior (número 218) Página interior (número 521)
Página interior (número 886) Página interior (número 1196)
2ª de cubiertas del número 839 con la biografía seriada de Blanca de Castilla 2ª de cubiertas del número 866 con la biografía seriada de Isabel la Católica

domingo, 21 de diciembre de 2014

TEBEOS FEMENINOS


 TEBEOS FEMENINOS
AZUCENA
AVE
CUENTOS DE HADAS
CUENTOS DE LA ABUELITA
ESTHER Y SU MUNDO
FLORITA
GARDENIA AZUL
GRACIELA
GINA
LINDAFLOR
LOS MIL Y UN CUENTO
MARILÓ
MARI TERE
MARY LUZ
Existían tebeos solo para niñas: Florita, Azucena, Mariló, Mary Noticias, o Lily, que tan buenos ratos hicieron pasar. Surgieron con la idea de hacerles llegar temas “femeninos”, encaminados a alienarlas y a hacerlas mujercitas de sus casas. Pero, les salió el tiro por la culata, porque con ello surgieron las grandes olvidadas en este país , un nutrido grupo de historietistas como Rosa Galcerán, Maria Pascual, Carmé Barbará, Serafín o Purita Campos, que entre col y col metían mas de una lechuga, y creaban personajes femeninos que lo mismo eran periodistas, jugaban al fútbol o recorrían mundo despertando en las nenas lectoras muchas, muchas, muchas ganas de emular a sus personajes de tebeo.

lunes, 26 de abril de 2010

Victor Mora



Si somos honestos cuando hablamos de Víctor Mora debemos reconocer, sin grandes apasionamientos, que es un gran guionista. Posiblemente, y con el permiso del también prolífico Pedro Quesada, el mejor de la época dorada del tebeo patrio, ya saben, los tan manidos años cuarenta al sesenta, con el aliciente para los aficionados de que, al contrario de muchos artistas de aquellos años, su producción en este campo ha seguido extendiéndose hasta prácticamente los albores del siglo XXI.

De su máquina de escribir han salido algunos de los héroes por antonomasia de los tebeos que están necesariamente en boca de todos los aficionados, o me atrevería a decir, de todos los españoles de unas determinadas generaciones. Junto a El Capitán Trueno, indudablemente su creación más emblemática, hubo tantos otros, Vendaval, el capitán invencible, El Jabato, El Cosaco Verde, El Corsario de Hierro, Víctor, héroe del espacio, Gálax, el cosmonauta, Dani Futuro, Roldán, sin miedo, El Sheriff King, Los Ángeles de Acero, Felina, Tequila Bang..., personajes que configuran esa pequeña historia de la cultura popular tan olvidada a veces.

Podemos encontrar en su obra las virtudes que dejaron en herencia las grandes sagas aventureras de la Edad de Oro americana, la alargada sombra de aquellos tebeos que nuestro autor leía en la niñez, cuando Terry y los piratas, Mandrake, el mago, o El Príncipe Valiente vivían aventuras sin fin con apasionantes argumentos perfectamente estructurados, con criterio. Por tanto, y en atención a tan ricas influencias, el punto determinante de cada una de las historias que desarrolle nuestro autor será el dinamismo y la acción. Las situaciones se encadenan ofreciendo siempre puntos de interés al lector, resoluciones imaginativas a las situaciones y aportando a cada cuadernillo un final novedoso que alimenta el continuará.

Sin embargo, dejando de lado la acción a raudales, la movilidad de la trama, o la emoción del desenlace, puntos todos abundantemente tratados con mayor o menor fortuna por multitud de guionistas, debemos destacar sobremanera otros aspectos mucho más singulares en la producción de nuestro autor. Así, la imaginación desbordante que es patente en todas sus aventuras, su excelente detallismo en ambientaciones y entornos históricos, el enfoque didáctico de muchas de sus historias, complementadas con apuntes explicativos, su desbordante fantasía, propició la aparición de maravillosas maquinarias, imposibles ingenios y desenfrenados inventos que facilitaban un anacrónico acercamiento a lo que, pasado el tiempo, se dio en llamar "fantaciencia", aunque, eso si, en sus narraciones todo tiene una explicación plausible y, más o menos, científica. A pesar de todo esto, indudablemente la mejor aportación de Victor Mora a los guiones de nuestros tebeos clásicos, y por tanto al continuo de su obra, haya sido el enfoque de personajes y su uso, la humanización a la que los somete hace que nos encontremos con unos protagonistas, héroes o villanos, que ríen, bromean, lloran, cometen errores, y se relacionan, dotándoles de auténtica vida de papel. Por tanto, y en términos generales, podemos afirmar que sus historias para los cuadernos de aventuras, y fundamentalmente a partir de El Capitán Trueno, están dotadas de un afortunado toque de comedia que las aleja de la línea habitual seguida hasta entonces, donde aventuras sin fin y llenas de emoción presentaban cierta tendencia al dramatismo, hasta llegar al melodrama, en los que héroes acartonados debían sufrir continuas penalidades hasta conseguir sus objetivos, encontrando en el mejor de los casos ocasionales momentos cómicos, sobre todo protagonizados por algún secundario.

Por el contrario, también es de justicia reconocer que en el debe de tan ingente producción de guiones de Mora encontramos, a veces, una tendencia a la repetición de situaciones, tramas y resoluciones en unas u otras series, bagaje nimio, a nuestro parecer, ante el montante del haber.




Uno de los cuadernillos de El Capitán Trueno, el serial modélico español de los cuadernos de aventuras, que precisamente cosechó éxito cuando este tipo de publicaciones tuvo que enfrentarse con un cambio de los gustos del público en el mercado de los tebeos (durante los años sesenta). Arte © 2003, Ambrós

UNA VIDA.
Nace Víctor Mora Pujadas, en la Barcelona de 1931, viviendo en ella sus primeros años hasta que el final de la guerra civil le lleva, junto a su familia, al exilio en Francia, por temor a posibles represalias para con su padre. En el vecino país continua alimentando su gran afición por los tebeos y sobre todo por las historietas de los grandes personajes clásicos de la Edad de Oro americana. Precisamente será en Limoges donde queda huérfano de padre, al fallecer éste de unas fiebres.

De regreso a Barcelona, madre e hijo deben enfrentarse a una dura subsistencia. Su madre trabaja en un puesto en el mercado mientras que el joven Víctor colabora en los más diversos menesteres. Al mismo tiempo no pierde su afición por la lectura, en sus más variadas opciones, literatura, novelas, tebeos, y el cine, decidiendo probar fortuna en el mundo de la historieta. Aunque, curiosamente, sus primeros intentos los encamina hacia el dibujo (Capitan Kerr, 1949), pronto se decanta por la narrativa, impulsado por Rafael González de Editorial Bruguera, empresa a la que se había dirigido con intención de ofrecer su trabajo. Y aunque ya había realizado alguna colaboración, caso de guiones para el serial Doctor Niebla, es a partir de aquí que comienza su colaboración en firme para la famosa editorial barcelonesa, de la que llegaría ser uno de sus puntales. De entrada adapta famosas novelas para, poco a poco, pasar de la realización de guiones para personajes ajenos a llevar a cabo otros con héroes propios: el comentado Doctor Niebla, El Justiciero Errante Vendaval, El capitán invencible, El inspector Dan,... hasta llegar a 1956, cuando a instancias de la dirección de la editorial, que quería complementar el gran éxito de El Cachorro con otro personaje similar, crea un cruzado que junto a sus amigos recorre el mundo viviendo apasionantes aventuras. Lo llama El Capitán Trueno, y lo demás es historia.

El serial se convirtió de inmediato en un auténtico "bombazo" con tiradas que sobrepasaron con creces los 300.000 ejemplares semanales en algunos momentos, y gran abundancia de productos satélites caso de Capitán Trueno Extra, Capitán Trueno Album Gigante, que se desarrollarían en los siguientes años y que prácticamente tienen continuidad de una u otra forma hasta la actualidad a través de reediciones o nuevos proyectos (no siempre con buen fin, caso de libros, cine, etc.).

Hombre de profundas convicciones de izquierda, es también en esta época que se acrecienta su compromiso en la lucha política colaborando con el Partido Comunista en un intento de organización y concienciación popular hacía la lucha antifranquista, actividad que le lleva a la cárcel, junto a su compañera Armonía, durante unos meses.

A su regreso a la actividad es nombrado jefe de redacción. A la sombra del éxito de El Capitán Trueno, comienzan a surgir otros personajes, no siempre para Bruguera, que en una línea argumental similar se ubican en distintas épocas históricas, conformando también auténticos clásicos populares, es el caso de El Jabato (1958), El Cosaco Verde (1960), Dani Futuro (1969) y El Corsario de Hierro (1970), por no mencionar una auténtica muchedumbre de secundarios que con mayor o menor fortuna derrama a lo largo de los años sesenta y setenta, “Victor, héroe del espacio”, “El Sheriff King”, “El Príncipe Errante”, “La llamada de África”, “Galax, el cosmonauta”, “Los Comandos de África”, “Grand Prix”, “Tanik, el Prehistórik”, “Supernova”, “Roldán sin miedo”, “Iris de Andrómeda”, Las crónicas del Sin Nombre, “Sunday”, “Tequila Bang”....

Del mismo modo, Víctor colabora durante años con relativa asiduidad en publicaciones europeas, mayoritariamente para el mercado francobelga, de hecho durante una temporada se traslada a Francia, desde 1962, harto ya de los continuos agobios de la policía franquista a raíz de su estancia en prisión. Su trabajo aparece en revistas como Pif y Vaillant, y posteriormente en Pilote. Buena parte de su producción en este sentido queda inédita en nuestro país aunque hemos podido recuperar series como Felina (1979), Los Inoxidables (1984) o Los Ángeles de Acero (1985).

De nuevo en España, en los años ochenta produce la serie La Guerra Civil Española para Norma, Tallaferro, L'Almogavar, para el diario Avui, o “Secretos del cine” en TBO, entre otros cómics.

A lo largo de tantos años de carrera han ilustrado sus guiones nombres como Francisco Hidalgo, Ambrós, Darnis, Carlos Giménez, Martínez Osete, Jesús y Adriano Blasco, Carrión, Antonio Parras, Víctor de la Fuente, Luis Bermejo, Fuentes Man, Spadari, Bielsa, Usero, Goetzinger, Font, Escandell, Buylla, Díaz, Luis García, ...

Del mismo modo es justo reseñar además, a la sombra del apego por los ideales de izquierda, su constante lucha por el reconocimiento de los derechos de autor por parte de las grandes editoriales.

Hombre de letras, sería un profundo error circunscribir su aportación al mundo de la cultura solo a su trabajo como guionista de tebeos, debiendo hacer mención a su abundante bagaje como traductor, articulista, así como, y sobre todo, escritor, campo en el que ha destacado por su obra en catalán, algunos de cuyos títulos, Els plàtans de Barcelona (1966), El tranvía blau (1985), La dona dels ulls de pluja (1993) son considerados clásicos de la literatura contemporánea catalana.

Ramón Pérez Rodríguez. El texto sobre Víctor Mora fue publicado en el fanzine malagueño¡¡Al rescate!!, núm. 12, y ha sido revisado para esta edición de Tebeosfera.
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Víctor Mora, nace en Barcelona en 1931. Se convierte en un tebeoadicto de su época, devorando los Pocholo, El Globo, Historietas, Aventurero, etc...

En 1934, su padre ingresa en la policía autonómica de la Generalitat.

Al iniciarse la guerra, su padre es enviado a fronteras y puertos como inspector, debido a no querer tomar partido por ningún bando, siendo posteriormente internado en un campo de concentración.

Tiempo después se escapa a Francia, reuniéndose con su esposa y su hijo Víctor.

Al iniciarse la invasión de Francia por las tropas del tercer reich, Víctor se encuentra con su familia en Limoges.

Unos días mas tarde son visitados por la policía francesa, acompañados por los soldados alemanes, buscando alguna prueba de su vinculación como "rojos". El carnet de inspector de policía de la Generalitat, los salva momentáneamente.

Poco más de un año mas tarde, fallece su padre que había enfermado debido a las penalidades pasadas, lo que hizo que regresara con su madre a Barcelona a finales de los años 40.

En 1950, sus inquietudes le llevaron a crear El Capitán Kerr, pero consciente de su debilidad en la parte gráfica, se dedicó por entero a la literaria. Cuando llevaba sus originales a una editorial, siempre le ponían impedimentos a sus dibujos, pero le preguntaban: ¿Quién escribió el guión? Esto fue lo que le motivó a dedicarse a crear guiones.

Durante su carrera ha utilizado varios seudónimos, a saber; Albert Roca, Víctor Alcázar, Carlos Valle, E. Roca, Eugenio Roca, Ramón Martín, R. Roldán, Roger, Víctor Morán o Vincent Mulberry, son los más conocidos.

De su pluma han salido infinidad de personajes, vamos a ver algunos de ellos:

1949 Capitán Kerr


1951 Inspector Dan


1952 Doctor Niebla para Francisco Hidalgo.


1953 Al Dany para Francisco Hidalgo.


1953 Bisonte gráfico (Novelas)


1953 Angel Audaz para F. Hidalgo


1953 Operación satélite para Jaume Rumeu


1954 Carlos para Rafa Cortiella

1955 El Justiciero errante (Bisonte gráfico) para Antonio Parras


1956 Vendaval para Antonio Bernal, en sus primeros episodios, que continuaría Glez Ledesma, más conocido como Silver Kane.

En 1955 apareció en la revista pulgarcito


1956 El Capitán Trueno, su éxito más espectacular para Ambrós.


1958 El Jabato para Darnís.


1960 El Cosaco Verde para Fernando Costa.


1963 Víctor héroe del espacio para Martínez Osete.


1965 Aventura en el fondo del mar para Juan Escandell


1965 El sheriff king (Pulgarcito)

En 1971 aparecerían recopiladas algunas aventuras en la serie Grandes aventuras juveniles.


1966 El príncipe errante (Capitan Trueno extra) para Carrión


1968 Galax el cosmonauta para Fuentes Man.


1968 Chico Monza para Spadari.


1968 La llamada de Africa.


1968 Delta 99


1968 Comandos de Africa para Martínez Osete.


1969 Dani Futuro para Carlos Giménez.


1969 Sunday para Víctor de la Fuente.


1969 Adam & Evans para Carlos Gual.


1970 El Corsario de hierro


1973 Supernova para Bielsa y Edmond.


1973-Roldán sin Miedo para Usero.


1973-Astromán para Cuyás.


1970-78 Los Comandos de la naturaleza para Usero y publicado inicialmente en Francia en la revista Spirou.


1970-78 Los compañeros del universo para Usero y publicado inicialmente en Francia en la revista Pif.


1970-78 Amicalement Votre para Marcello y publicado en Francia en la revista Pif.


1973 Las crónicas del sin nombre para Luis García.


1978-Tequila Bang para Alfonso Font, Carlos Giménez y Adolfo Usero.


1987-Nuevas aventuras del Capitán Trueno para Luis Bermejo y los Hnos Blasco.


1989- I love english, para Jesús Redondo.




Y posteriormente Felina para Annie Goetzinger, Gigantik para Josep Mª Cardona, Les Inoxydables para Antonio Parras, Los Anges D'acier para Víctor de la Fuente, etc....



En el campo de la novela destacan Els platans de Barcelona, que es utilizado en la Universidad de la Sorbona como libro de texto para la enseñanza de la lengua catalana; Perduts al parking, Whisky amb napalm y París flash back.



En 1982 emprende una nueva etapa de las aventuras del Capitán Trueno, con un episodio para la Historia de los comics de Toutain, contando con la inestimable colaboración de Ambrós. Obsequiándonos con el primer desnudo de Sigrid con el Capi en una cama. Esta viñeta produjo tal revuelo que incluso algunos columnistas de diarios regionales y nacionales se hicieron eco de la misma. Aún recuerdo el aparecido en el Diario de Avisos titulado "Capitán Trueno, quién te ha visto y quién te ve" .



Ultimamente ha publicado Diario de a bordo y Los plátanos de Shangai.



Actualmente se encuentra retirado, tras haber sufrido una embolia cerebral que ha dejado secuelas.